18 abr. 2010

ANTROPOLOGÍA SIN DOLOR (RUMANIA) : BOGDAN PETRICEICU HASDEU, MIRCEA ELIADE Y JOHN MURRA,

BOGDAN PETRICEICU HASDEU

Es una de las personalidades rumanas más complejas del siglo XIX. Es un humanista reivindicado cómo pionero por disciplinas tan diversas como Historia, Sociología, Economía, Etnografía o Lingüística. Es seducido por el todo, por la síntesis y por el exhausto e intenta asimilar y reestructurar, en una teoría original todas las adquisiciones culturales y científicas anteriores. Nace el 26 de febrero de 1838 en Cristinesti, Bucovina.

Habla 26 idiomas y escribe en varías cómo por ejemplo el francés, el ruso, el polaco o el alemán.

Algunas obras: Codex Diplomaticus Daco-Romaniae, un Essai sur l´état primitif des ancetres des Slaves, des Grecs, des Romains, des Germains, des Celtes, des Albanais, escribe estudios filosóficos como un Coup d´oeil généalogique sur l´organisation de la nationalité roumaine en général et sur celle de peuple moldave en particulier. Pour servir a l´intelligence de notre position exterieure et intérieure vis-a-vis des étrangers, estudios históricos, La Historia Critica de los Rumanos, y filológico-etnológicos cómo Palabras de ancianos o Etymologicum Magnum Romaniae.

Es el encargado de realizar los Archivos Históricos Rumanos y posteriormente va ocupar el puesto de director de los Archivos del Estado.

Ha sido miembro de la Sociedad Neo lingüística Americana de Baltimore y de la Academia de Nueva York, miembro de la Academia Imperial de Ciencias de St. Petersburgo, miembro de la Academia Rumana, de la Sociedad de Lingüística de Paris y fue el presidente de la Sociedad Enciclopédica Rumana.

Es un positivista histórico, pero con ciertas diferencias con respecto a la escuela positivista francesa, considerando muy importante todo lo que existe, no todo lo que se quiere “materializar”. Reconoce tanto la existencia del espíritu como de la materia. Está seguro que hay una naturaleza humana inalienable e inflexible, una esencia humana.

Tiene una teoría evolucionista sobre el “progreso” de los pueblos a lo largo de la historia, correlacionados con los estadios de la evolución de la historia de cada individuo. Los tres niveles de evolución del individuo serían: el instintivo (en el niño), la confianza exagerada y el derrocamiento (en el joven) y el principio de la conservación (en el adulto). Las tres fases por las que pasarían los pueblos según Hasdeu son: la dinámica ruidosa (en la infancia), las veleidades federativas (en juventud), el machismo concretizado en nacionalismo (en edad adulta).

Hasdeu es el primer pensador rumano que aborda el tema de la lógica nacional. “Cada pueblo, al igual que cada individuo, escribe Hasdeu, tiene una lógica propia, es decir una forma de concebir y desarrollar las ideas. La lógica del excéntrico ingles difiere de la del sistemático alemán, el melancólico español piensa de forma diferente a l vivaz francés y ninguno de ellos se asemeja al fantástico oriental.

En el terreno de la cultura, Hasdeu propone una teoría de la mezcla de pueblos y culturas, siendo en este aspecto un precursor del difusionismo del siglo XX. El piensa que la evolución de los pueblos y la creación de las civilizaciones se han realizado gracias a las habilidades de todos los pueblos de coger elementos culturales de otros pueblos e incorporarlos a su propia cultura. Según Hasdeu la historia de un espacio cultural debe ser buscada en todo el mundo. Una cultura, a pesar de ser el resultado del encuentro de varias culturas es única e irrepetible pero con “deudas externas”. Hasdeu tiene un concepto vasto de la cultura considerada lo que hoy llamamos civilización. Piensa que la creación popular es fundamental porque es la que da unicidad al pueblo, revela su carácter étnico e instituye su propia lógica.

Una idea original del pensador rumano es la reconsideración del diccionario de una lengua. Hasdeu considera que este debería contener “la totalidad de la cultura, escrita y oral de un pueblo“. El Diccionario total de Hasdeu ha sido un proyecto demasiado amplio para un solo hombre y se ha quedado en la letra B pero contiene tanto los significados de los términos cómo su historia etimológica y los objetos o estados significados.

Unos pocos años antes de la primera edición del Diccionario de Hasdeu, Edward Burnett Tylor, el padre de la antropología, estudia el animismo y considera que su origen está en la experiencia onírica. Lucien Lévi- Bruhl va argumentar la misma hipótesis poco después tras el estudio de los bosquimanos australianos. Al final del siglo XIX, Hasdeu considera falsa la concepción de Tylor pero concibe una teoría similar. El cuento (un elemento cultural), como subespecie del mito, tendría su origen en la experiencia onírica. El piensa que los cuentos representan una literatura distinta, la literatura del sueño. Lo que quiere decir es que todos los elementos del cuento tienen su origen en el sueño, el cuento representando la forma en la que el sueño entra en la realidad cultural. Sus argumentos tienen en cuenta los elementos y las estructuras similares del cuento y del sueño. Aunque tienen formas distintas de abordar el tema, Hasdeu y Tylor parten de la misma teoría de la infancia de la humanidad, cuando los hombres no eran capaces de distinguir entre el mundo onírico y el mundo de vigía. Los dos parten de una analogía entre la infancia de la humanidad y la infancia como tal. Tanto el pensamiento onírico cómo el pensamiento infantil representarían el pensamiento arcaico. Tanto el niño cómo el arcaico creen en las dos realidades, en el sueño y en la vigía.

MIRCEA ELIADE

Antropólogo, historiador y filósofo de la religión.

“Tratado de historia de las religiones” e “Historia de las creencias y de las ideas religiosas”.

Estudia la religión partiendo de un concepto fundamental: lo sagrado, la esencia de la religión según Eliade. Una religión representa las manifestaciones de lo sagrado.

Mircea Eliade nos acerca más al conocimiento de las diversas religiones, con un enfoque diferente: todas las religiones tienen el mismo nivel de complejidad, desde las más antiguas hasta las más modernas. Antropología: habla de una unidad y una universalidad de la mente humana. Todos tenemos conciencia, pues lo sagrado es una estructura de la conciencia y por lo tanto todos poseemos algo sagrado, que es igual de importante. ¿Qué ocurre con los que afirman mantenerse al margen de cualquier religión?

Lo sagrado y lo profano:

Un objeto, dice Eliade se puede convertir en una hierofanía si tiene propiedades sagradas: lo extraño, lo nuevo, lo insólito, lo desconocido se convierte frecuentemente en sagrado. Este objeto sacro produce unos sentimientos opuestos: atracción y repulsión, veneración y temor. Se trata de la mana (queremos estar en contacto con los objetos sagrados porque pensamos que es una bendición) y el tabú (el sentimiento opuesto: pensamos que el objeto perderá su sacralidad si entramos en contacto directo con el).

Lo sagrado es, según Eliade lo verdaderamente real y no es de este mundo, lo trasciende. Nuestro mundo no es real y es profano; solo a veces se inviste de sacralidad. Como lo verdadero sagrado y real está en el otro mundo, lo mismo da fuga mundi o carpe diem en este mundo.

Eliade combate el reduccionismo de Marx (asigna una cultura a cada clase social; reduccionismo histórico-materialista), Nietzsche (destruye todos los valores de la cultura establecida) y Freud (reduce la cultura humana a las posibilidades del cerebro). Lo único que no cambia, según Eliade es lo religioso o sea lo sagrado.

En antropología no es ni evolucionista, ni histórico. Cree que no hay progreso cultural y que no hay culturas superiores y culturas inferiores, porque lo inmutable, la esencia es decir lo sagrado tiene el mismo valor en todas las culturas. “Lo que importa es no perder de vista la unidad profunda e indivisible de la historia del espíritu humano”.

MIRCEA ELIADE

Antropólogo, historiador y filósofo de la religión.

“Tratado de historia de las religiones” e “Historia de las creencias y de las ideas religiosas”.

Estudia la religión partiendo de un concepto fundamental: lo sagrado, la esencia de la religión según Eliade. Una religión representa las manifestaciones de lo sagrado.

Mircea Eliade nos acerca más al conocimiento de las diversas religiones, con un enfoque diferente: todas las religiones tienen el mismo nivel de complejidad, desde las más antiguas hasta las más modernas. Antropología: habla de una unidad y una universalidad de la mente humana. Todos tenemos conciencia, pues lo sagrado es una estructura de la conciencia y por lo tanto todos poseemos algo sagrado, que es igual de importante. ¿Qué ocurre con los que afirman mantenerse al margen de cualquier religión?

Lo sagrado y lo profano:

Un objeto, dice Eliade se puede convertir en una hierofanía si tiene propiedades sagradas: lo extraño, lo nuevo, lo insólito, lo desconocido se convierte frecuentemente en sagrado. Este objeto sacro produce unos sentimientos opuestos: atracción y repulsión, veneración y temor. Se trata de la mana (queremos estar en contacto con los objetos sagrados porque pensamos que es una bendición) y el tabú (el sentimiento opuesto: pensamos que el objeto perderá su sacralidad si entramos en contacto directo con el).

Lo sagrado es, según Eliade lo verdaderamente real y no es de este mundo, lo trasciende. Nuestro mundo no es real y es profano; solo a veces se inviste de sacralidad. Como lo verdadero sagrado y real está en el otro mundo, lo mismo da fuga mundi o carpe diem en este mundo.

Eliade combate el reduccionismo de Marx (asigna una cultura a cada clase social; reduccionismo histórico-materialista), Nietzsche (destruye todos los valores de la cultura establecida) y Freud (reduce la cultura humana a las posibilidades del cerebro). Lo único que no cambia, según Eliade es lo religioso o sea lo sagrado.

En antropología no es ni evolucionista, ni histórico. Cree que no hay progreso cultural y que no hay culturas superiores y culturas inferiores, porque lo inmutable, la esencia es decir lo sagrado tiene el mismo valor en todas las culturas. “Lo que importa es no perder de vista la unidad profunda e indivisible de la historia del espíritu humano”.

MIRCEA ELIADE

Antropólogo, historiador y filósofo de la religión.

“Tratado de historia de las religiones” e “Historia de las creencias y de las ideas religiosas”.

Estudia la religión partiendo de un concepto fundamental: lo sagrado, la esencia de la religión según Eliade. Una religión representa las manifestaciones de lo sagrado.

Mircea Eliade nos acerca más al conocimiento de las diversas religiones, con un enfoque diferente: todas las religiones tienen el mismo nivel de complejidad, desde las más antiguas hasta las más modernas. Antropología: habla de una unidad y una universalidad de la mente humana. Todos tenemos conciencia, pues lo sagrado es una estructura de la conciencia y por lo tanto todos poseemos algo sagrado, que es igual de importante. ¿Qué ocurre con los que afirman mantenerse al margen de cualquier religión?

Lo sagrado y lo profano:

Un objeto, dice Eliade se puede convertir en una hierofanía si tiene propiedades sagradas: lo extraño, lo nuevo, lo insólito, lo desconocido se convierte frecuentemente en sagrado. Este objeto sacro produce unos sentimientos opuestos: atracción y repulsión, veneración y temor. Se trata de la mana (queremos estar en contacto con los objetos sagrados porque pensamos que es una bendición) y el tabú (el sentimiento opuesto: pensamos que el objeto perderá su sacralidad si entramos en contacto directo con el).

Lo sagrado es, según Eliade lo verdaderamente real y no es de este mundo, lo trasciende. Nuestro mundo no es real y es profano; solo a veces se inviste de sacralidad. Como lo verdadero sagrado y real está en el otro mundo, lo mismo da fuga mundi o carpe diem en este mundo.

Eliade combate el reduccionismo de Marx (asigna una cultura a cada clase social; reduccionismo histórico-materialista), Nietzsche (destruye todos los valores de la cultura establecida) y Freud (reduce la cultura humana a las posibilidades del cerebro). Lo único que no cambia, según Eliade es lo religioso o sea lo sagrado.

En antropología no es ni evolucionista, ni histórico. Cree que no hay progreso cultural y que no hay culturas superiores y culturas inferiores, porque lo inmutable, la esencia es decir lo sagrado tiene el mismo valor en todas las culturas. “Lo que importa es no perder de vista la unidad profunda e indivisible de la historia del espíritu humano”.

John Murra

El antropólogo rumano John Murra es un especialista en cultura inca y es el creador de la Teoría del control vertical de los pisos ecológicos andinos. Murra, quien realizó sus estudios en Perú, Ecuador y Bolivia, es considerado el “padre de la etnohistoria”.

“La famosa teoría de control vertical de los pisos ecológicos de Murra planteaba que las culturas andinas desarrollaron un sistema por el cual podía autoalimentarse mediante el control de su producción”, explicó la especialista.

Esta tesis coincide plenamente con la teoría propuesta por el boliviano Ramiro Condarco Morales. “Tanto Murra como Condarco, con su llamada teoría de la Ecosimbiosis interzonal, llegaron a las mismas conclusiones casi paralelamente aunque por distintos caminos”.

Murra vivió en Bolivia y, en los años 60 trabajó seis meses en el Museo de Etnografía y Folklore de La Paz donde escribió “The economic organization of the inca state”.

En los 50, Murra, con apenas 20 años, dejo Rumania, su país natal para irse a España, donde participó en la Guerra Civil y combatió al régimen Franquista; por lo que tuvo que emigrar a Estados Unidos.

Tras la crisis de los años 30, había una verdadera eclosión de las ciencias sociales, y Murra descubrió la antropología. "Fui rápido para buscar cosas, pero lento para descubrir vocaciones”, declaró en una entrevista a la revista Caretas de Chile el 2002.

En el Ecuador descubrió los Andes y nació su fascinación por la cultura andina surgida de sociedades ágrafas. Después se enamoró de Perú y Bolivia. Hoy, su aporte al entendimiento precolombino es determinante.

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