4 nov. 2011

TRISTES TRÓPICOS llega a la tercera temporada


C.L.STRAUSS Y LOS BORORO

2.ANTROPOLOGÍA SIN DOLOR: 

¡Para nosotros, la riqueza es, sobre todo, económica. Entre los bororo se distinguen los que son mejores pescadores o son más trabajadores!
 

El segundo capítulo del libro de C. L. Strauss, que lleva el nombre del programa, "Tristes Trópicos", se intitula “Buenos salvajes” y trata el tema que nos interesa hoy, los indígenas bororo.

Las casas  de los indígenas desprenden armonía y están construidas según las necesidades de sus habitantes. Las nuestras nos someten, mientras que sus casas están sometidas. Por ejemplo, los habitantes andan desnudos pero las paredes de sus casas están cubiertas de hierbas.
 Sobre el aspecto físico de los bororo: son los más altos y mejor conformados de todos los indios de Brasil. Su cabeza es redonda, su rostro alargado, el torso de atletas.
Los hombres iban completamente desnudos, salvo en la extremidad del pene para el que utilizaban un estuche: un pequeño cucurucho de paja sostenido por el prepucio estirado. La mayor parte se pintaba de bermellón de la cabeza a los pies con granos de urucú molidos en grasa. Las mujeres llevaban un taparrabo de algodón impregnado de urucú unido a un cinturón rígido de corteza. Su pecho iba cruzado por una doble madeja de bandoleras de algodón trenzado. Llevaban también cintas de algodón alrededor de los tobillos, los bíceps y las muñecas.   
 Las chozas (26) se disponen en circulo, en una sola fila, con una choza muy grande en medio. Es el baitemannageo o la casa de los hombres, donde viven los solteros. El acceso está prohibido a las mujeres.
La disposición de las chozas es como un esquema de la vida social y religiosa dentro de la aldea bororo. La aldea se divide en dos grupos, según un diámetro del este al oeste: el norte están los cera (se pronuncia chera, y significa débil) y al sur los tugarè (sinifica fuerte). Un individuo pertenece siempre a la misma mitad que su madre y no puede casarse más que con un miembro de la otra mitad. 

4.LA MITAD DEL CIELO

Las mujeres bororo viven y heredan las casas donde nacieron. En el momento de casarse, los varones van a vivir al otro lado del diámetro que separa los dos grupos bororo. Es un desarraigo atemperado por la casa de los hombres situada en una posición central. Esta casa tiene dos puertas: la que da al sector cera, se llama puerta tugaré y la que da al territorio tugaré se llama puerta cera, porque todos los hombres de un sector son originarios del otro. Por lo tanto, dice Strauss, “en las casas de familia, un hombre casado jamás se siente en su hogar”. Cuándo los cuñados vienen a su casa para visitar a su esposa y a sus hermanas, el hombre puede ir a dormir a la casa de los hombres, donde se encuentra con sus amigos y con un ambiente religioso. 
La población está distribuida en clanes. Se trata de grupos de familias que se consideran parientes por parte de las mujeres desde un antepasado común, de naturaleza mitológica. 
Dentro de los clanes también existe una subdivisión hereditaria, también en línea femenina, y en cada clan hay familias “rojas” o “negras”.

6. ERASE UNA VEZ 

Escucha el mito sobre “La liberación de los salmones”, del libro de C.L. Strauss, “El hombre desnudo”, “Mitológicas IV”, Ed. Siglo Veintiuno, Madrid, p. 229.


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